El CEO de Walmart asegura a sus clientes que no aplicará precios dinámicos
John Furner, presidente y consejero delegado de Walmart —compañía socia de honor de la AER— garantiza a sus consumidores que sus datos no se utilizarán para aplicar precios dinámicos. Así lo ha comunicado a través de una carta abierta en la que niega esa posibilidad.
“Usar el nivel de ingresos, el historial de compras o la urgencia del consumidor para cobrarle más violaría nuestra promesa de ofrecer siempre precios bajos, en la que se basa todo nuestro modelo de negocio“.
—John Furner, presidente y consejero delegado de Walmart—
Detrás de esta inquietud de los consumidores se encuentra la implantación de las etiquetas electrónicas que Walmart ha instalado desde principios de 2026, una tecnología que ha despertado críticas entre legisladores y sindicatos. En enero, la United Food and Commercial Workers (UFCW) llegó a reclamar que se prohibiera temporalmente su uso hasta que se investigaran sus efectos.
“No fijamos precios dependiendo de quién seas o de la hora del día, y no vamos a hacerlo. Tu nivel de ingresos, tu historial de compras, tu urgencia o el dinero que podrías estar dispuesto a pagar no harán que cambien nuestros precios. Da igual que compres artículos de electrónica en una tarde calurosa o que tengas prisa para hacerte con un producto: eso nunca será motivo para cobrarte más“.
—John Furner, presidente y consejero delegado de Walmart—
En este sentido, Furner ha aclarado que el uso de las etiquetas electrónicas permite, sobre todo, “ahorrar tiempo a los trabajadores. Además, añade: “Cambiar las etiquetas de papel puede ser una tarea fácil (…), pero consume mucho tiempo y no es nada agradable. Nuestros empleados preferirían dedicaros ese tiempo a vosotros, nuestros clientes”.
Como explica el experto en retail Laureano Turienzo, que ha compartido la misiva en su perfil de LinkedIn: “muy raramente un CEO publica una carta abierta dedicada a sus consumidores”. Pero la etiqueta electrónica se ha convertido en un caballo de batalla político en Estados Unidos, donde los legisladores observan con lupa cada movimiento de los distribuidores tras varios años de escalada inflacionaria. En España, Irene Montero, secretaria política de Podemos, ha dirigido también duras críticas contra las posibilidades de personalización de esta tecnología.
